Comercialización

COLOSOS EN EL RING

El supermercadismo alcanza en nuestro país cifras anuales de venta de 20.000 millones de dólares, esto es, el 6% del Producto Bruto Interno. Comprende casi 1200 supermercados y medio centenar de hipermercados, y genera en forma directa e indirecta 500.000 puestos de trabajo. Se trata de un verdadero gigante económico que, además, no deja de crecer. Debe prepararse, sin embargo, para satisfacer nuevas exigencias y demandas de los consumidores.

El supermercadismo se convirtió en uno de los sectores más dinámicos de la Argentina de los últimos años. Este proceso se inició en 1982 con la llegada de Carrefour, la primera gran cadena que se instaló en la Argentina. Recién en 1995 se instaló la cadena Wal-Mart, su mayor competidor global, en un mercado donde ya estaban funcionando con forma de hipermercados Jumbo y la cadena local Coto.

Desde 1995 y hasta 1997 arribó país el resto de las empresas que controla la distribución minorista en el mundo: el grupo holandés Royal Ahold (propietario del 50% de la cadena Disco); la francesa Auchan; Casino, que adquirió los supermercados Libertad de Córdoba, y Promodés de origen francés, que instaló en 1997 la tienda de descuentos Día y adquirió recientemente el 49% de la cadena Norte.

Todas las cadenas multinacionales importantes ya están instaladas en la Argentina, que fue y es elegida por las firmas europeas debido en gran medida a sus características culturales: el estilo y los hábitos de alimentación, semejantes a los del Viejo Mundo.

De acuerdo a los datos de la última encuesta anual de la consultora A.C. Nielsen, en todo el país existen actualmente 49 locales de hipermercados y 1176 de supermercados, estimándose en 188 el número de bocas instaladas en la Capital Federal.

La multiplicidad de la oferta está modificando los hábitos de compra, e incluso los locales con grandes superficies comienzan a ser utilizadas como comercios de cercanía o proximidad, como ocurrre con los almacenes y carnicerías de barrio. Este cambio se manifiesta a través del menor valor promedio de los tickets, de la disminución de los niveles de ventas por metro cuadrado –relevada en la encuesta mensual de Supermercados del INDEC- y del aumento en la frecuencia de las visitas.

Este dinamismo del supermercadismo argentino es tan relevante como la importancia que cobró dentro de la economía. Los valoressuministrados por la Cámara de Supermercados revelan su importancia: la facturación anual de este sistema de comercialización es de 20 mil millones de pesos, lo que representa un 6% del Producto Bruto Interno; además, el supermercadismo genera en forma directa e indirecta alrededor de 500 mil puestos de trabajo.

CONCENTRACIÓN

El proceso de concentración de la venta de alimentos en supermercados e hipermercados se acentuó en los últimos años. El siguiente gráfico muestra el porcentaje de participación de supermercados e hipermercados en la venta de alimentos entre 1985 y 1997

Entre 1984 y 1997 la participación relativa de los negocios tradicionales en la venta total de alimentos disminuyó en un 31.4%. En tanto, supermercados e hipermercados la incrementaron en un 23.7% y los autoservicios un 7.7%.

Las principales razones de este comportamiento fueron: la concentración de la propiedad de las cadenas, lo que significó la desaparición de algunas pequeñas; la absorción de varias de ellas y la expansión de las grandes firmas hacia el interior del país.

Actualmente, las cinco principales cadenas concentranmás de la mitad del mercado. comoi puede observarse en el siguiente cuadro:

PARTICIPACION DE MERCADO DE LAS PRINCIPALES CADENAS
EN LA VENTA DE ALIMENTOS EN EL AMBITO NACIONAL

Cadena

Distribución geográfica

%

Grupo Disco

A nivel nacional

18

Carrefour

A nivel nacional

17

Coto

A nivel nacional

13

Norte

A nivel nacional

12

Tía

A nivel nacional

6

Jumbo

A nivel nacional

5

La Anónima

Líder Región Sur

4

Americanos

33% del mercado de Córdoba

4

Libertad

30% del mercado de Córdoba, Tucumán y Rosario

3

San Cayetano

Pcia. de Buenos Aires

3

Wal Mart

A nivel nacional

3

Metro

37% del mercado de Mendoza

2

Coop. Obrera

Líder en Bahía Blanca

2

Toledo

Líder en Mar del Plata

2

Grupo Cassinerio

Líder en Rosario

1

Lozano

Líder en Región Noroeste

1

Otros

Otros

4

Total

100

Fuente: Elaboración propia sobre datos de la Cámara de Supermercados
 y publicaciones periodísticas.

COMPETENCIA INTRASECTORIAL

Si bien los hiper y los supermercados más importantes continúan desplazando las ventas de alimentos de los comercios tradicionales, para continuar creciendo, deberán superar la creciente competencia intrasectorial.

Los factores que pueden detener la evolución del supermercadismo son:

  • La creciente cantidad de locales,

  • Mayores superficies de los locales,

  • Mayor competencia, por la cercanía con los comercios tradicionales y los autoservicios,

  • La expansión en el interior, especialmente, en las ciudades más importantes.

El desembarco en 1997 de los supermercados de descuentos o hard discountEki y Día- no influyó en la expansión de las grandes cadenas. Estos negocios, con gran difusión en Europa y sobre todo en Estados Unidos, apuntan a competir, fundamentalmente con almacenes y autoservicios y se caracterizan por tener:

  • Locales chicos: alrededor de 200 m2.

  • Variedad limitada de productos.

  • Artículos de marcas propias que se toman directamente de la caja de cartón.

  • Bajos precios (rebajas sobre precios de listas).

  • Muy pocas cajas registradoras.

  • No tienen repositores ni servicios y las bolsas de plástico se cobran aparte.

La clave del crecimiento actual del supermercadismo parecería estar en agregar valor a los servicios: degustaciones, presentaciones distintas, promociones, entrega a domicilio, comodidad y limpieza, recreación y la presencia de cajeros automáticos, tintorería y revelado de fotografías, entre otros.

Además, la oferta de innovaciones operativas que agregarían competitividad a la provisión y a la comercialización: sistemas de protección electrónica de documentos, ventas por Internet , la palletización, los sistemas de respuesta eficiente al consumidor y la generalización de estándares de calidad.

La utilización de estas nuevas herramientas por parte de las cadenas argentinas es muy despareja. Los más difundidos son los lectores de códigos de barra.

Entre las novedades que esperan su incorporación figura el EDI (Electronic Data Interexchange), sistema de facturación electrónica que, por ejemplo, permite despachar automáticamente una orden de pedido de un proveedor cuando se ha llegado a un piso estadístico de stock. Aún no puede empezar a funcionar porque necesita la aprobación del la Administración Federal de Ingresos Públicos.

Otros sistemas que podría implementarse en el mediano plazo son los carritos con scanner y dispositivos para las tarjetas de crédito o de débito automático.

Obviamente, todas estas herramientas innovadoras requieren para su implementación fuertes inversiones y mejoras en la capacidad de gerenciamiento y gestión, pero su utilización es lo que podrá otorgar a las cadenas un mejor posicionamiento intrasectorial.

LOS CONSUMIDORES DEL 2020

El interrogante y los desafíos planteados al supermercadismo están bastante claros: hasta dónde seguirán creciendo las cadenas y cómo responder a las demandas del consumidor, conservarlo, y enfrentar a enfrentando con éxito la competencia intrasectorial.

Un consultor internacional que participó de las "Jornadas ‘98´ del Supermercadismo Argentino" organizadas por la Cámara Argentina de Supermercados (CAS) y la Federación Argentina de Supermercados y Autoservicios (FASA) en su Conferencia "Como Compraremos en el 2020" analizó los cambios que sufrirá la distribución en los próximos 20 años.

Algunos de los conceptos proporcionados por este especialista fueron muy novedosos:

Pronosticó una guerra de precios: los mayores volúmenes de ventas serán de productos con marcas propias o de primer precio. Las cadenas ya no podrán hacer promociones por un día, con pocos productos y sólo para el consumidor que llega primero. En el futuro, las promociones serán prolongadas y en góndolas especiales y cómodas.

Otra estrategia para competir es la conformación de centrales de compras.. Estas centrales son lugares de concentración de multiproductos. Los productos se entregan en forma agrupada y fraccionada según los pedidos realizados por los supermercados e hipermercados. Todas las actividades de estas centrales deben ser dirigidas por una lógica de optimización económica de los flujos de transporte y de la manipulación física de los productos. Estas centrales pueden ser controladas por empresas industriales, de prestación de servicios logísticos, o por grandes cadenas de supermercados. El proceso se ha iniciado en Europa, donde ya se están creando megacentrales de compras que luego de conquistar el continente europeo desembarcarán en otros mercados del mundo.

El confort es otra de las características señaladas como fundamentales para las compras del futuro. Para ofrecerlo es necesario capacitar al personal porque la satisfacción del cliente depende de la atención cotidiana que se le brinde. No se concibe un mañana con largas colas, con hacinamiento en los salones de venta y con el excesivo tiempo promedio que frecuentemente le insume hoy a la familia hacer sus compras semanales.

Siguiendo con este concepto, toda la inversión de futuro tendrá que destinarse al marketing de confort y compras: el nuevo supermercado deberá ofrecer todos los servicios posibles y una gran comodidad para facilitar las compras.

Lic. Marta Amarelle


Dirección de Industria Alimentaria

S.A.G.P. y A.

alimentos@minagri.gob.ar

Tel: ( 54 11) 4349-2253

Fax: ( 54 11) 4349-2097


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