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La cadena de oleaginosas, que abarca la producción de granos, su industrialización para obtener aceite y pellets y la venta de estos productos, es el principal bloque exportador y uno de los pilares de la economía nacional. La soja es su integrante más destacado; en los últimos diez años fue el motor del crecimiento del sector.

ESCENARIO NACIONAL

La soja y el girasol son los dos principales cultivos oleaginosos de nuestro país. Si bien este último es el de mayor tradición (su producción data de la década de 1920), la soja es la que ha tenido mayor crecimiento, en especial en la última década.

Soja

  • La superficie implantada con soja creció a un ritmo de 9 % anual en los últimos diez años. Pasó de 6,7 millones de hectáreas en 1996/97 a 15,3 millones en 2006. La producción en esos años fue de 11 y 40,4 millones de toneladas respectivamente. En la presente campaña 2006/2007 se estima un área sembrada de 16,1 millones de hectáreas (5 % superior al año anterior) y una producción de 45,2 millones de toneladas. Como puede observarse, también los rendimientos se incrementaron en el período.
  • Por su volumen de producción Argentina es el tercer productor mundial de semilla de soja luego de Estados Unidos y Brasil. Su participación en el mercado alcanza al 20%.
  • La adopción de la semilla genéticamente modificada permitió reducir el uso de agroquímicos además de facilitar la siembra directa y disminuir así costos de producción. Junto con las favorables condiciones agroecológicas que tiene el país constituyen las principales causas del crecimiento. A éstas hay que sumarle la buena predisposición de los agricultores para adoptar e incorporar tecnologías nuevas.
  • Las principales provincias productoras son Córdoba, Buenos Aires y Santa Fe pero es creciente la implantación de soja en zonas consideradas marginales.

Girasol

  • El girasol, por su parte, tuvo una tendencia opuesta a la soja que fue desplazándolo. Su superficie pasó de 3,1 millones de hectáreas en 1996/97 con un máximo de 4,2 millones en 1998/99, a apenas 2,3 millones en 2005/06.
  • La producción de 5,4 millones de tons. de 1997 se redujo a 3,8 millones en 2006. Para la presenta campaña se estima un incremento del 8 % en la superficie: 2,44 millones de hectáreas que generarían 3,44 millones de tons.
  • Los principales países productores son Rusia y Ucrania. Argentina ocupa el tercer lugar.
  • En contraste con lo ocurrido entre 1975 y 1995, no se observaron incrementos significativos de rendimientos en los últimos 10 años.
  • Entre 1997 y 2006 se registraron más de 250 híbridos comerciales, pero en el mismo período se observó el desplazamiento del cultivo hacia zonas marginales, lo que pudo haber contrarrestado el efecto de la ganancia genética. Sin embargo, si se tiene en cuenta que el objetivo del mejoramiento genético es el de aumentar el rendimiento de aceite, el resultado es exitoso.
  • El girasol se cultiva mayormente en las provincias de Buenos Aires, Chaco y La Pampa.

CARACTERISTICAS DE LA INDUSTRIA

  • Actualmente se dedican a la industrialización de oleaginosas 47 plantas. En los últimos años se registra una tendencia hacia la reducción del número de unidades fabriles, pero con un incremento en su capacidad de producción.
  • Casi la totalidad de la actividad industrial se localiza en la provincia de Santa Fe, en las zonas aledañas al río Paraná desde Puerto San Martín, al norte de Rosario, hasta Arroyo Seco, al sur. Las plantas procesadoras se aprovisionan de soja en un radio inferior a os 300 Km., lo que reduce sensiblemente el costo de flete.
  • Esta cercanía entre la producción primaria y la industria transformadora genera una importante ventaja competitiva. En este aspecto, Argentina se encuentra en una posición favorable frente a Brasil, uno de los principales competidores, donde se deben recorrer unos 600 km. para abastecer las plantas.
  • Para el girasol, se observa un desbalance regional entre las zonas de producción y la ubicación de las fábricas.
  • Con relación al eslabón industrial de la cadena de oleaginosas cabe señalar que, en la última década, el continuo crecimiento de la producción primaria y la expectativa de una fuerte expansión de la demanda, impulsaron las inversiones destinadas a aumentar el nivel de molturación. La capacidad de molienda pasó de 64.000 toneladas diarias en 1996 a casi 92.000 en 1998.
  • Después de 1998 se realizaron mejoras tecnológicas en plantas existentes. A partir de 2004 surgieron nuevas inversiones tanto para la ampliación de instalaciones como para la construcción de nuevas plantas.
  • Actualmente esta capacidad llega a las 132.000 toneladas diarias, y se continúan realizando obras que en el corto plazo elevarían este valor a más de 160.000 toneladas.
  • La molienda es una industria capital-intensiva, y al producir al máximo de la capacidad instalada se logran menores costos fijos. La tecnología empleada es de vanguardia lo que permite trabajar a costos competitivos y ofrecer productos de calidad aceptada internacionalmente.
  • Si a las inversiones que se vienen realizando se les suma el crecimiento de la producción agropecuaria, las obras de infraestructura y la sostenida demanda por parte del mercado externo, puede afirmarse que la industria de oleaginosas continuará con su proceso de expansión.

VOLUMENES DE MOLIENDA

  • El volumen de molienda de soja tuvo una tendencia creciente en los últimos diez años: de 10,4 millones de toneladas en 1997 llegó en el año 2006 a un récord de 32,7 millones. Por su parte el girasol, acompañando la tendencia de la producción primaria, redujo su nivel de industrialización de 5,4 millones de toneladas en 1997 a 3,7 en 2006.
  • En 1997 se molían 2 toneladas de soja por cada tonelada de girasol. En 2006, esa relación llegó casi a 9 – 1.

PERSPECTIVAS

  • La demanda mundial de oleaginosas, fortalecida por el aumento en la elaboración de biocombustibles, excede la producción en la actual campaña. Esta situación hace que los precios se ubiquen en niveles históricamente altos. En la próxima campaña, Estados Unidos aumentaría la superficie destinada a maiz para etanol, en desmedro de la soja. Argentina y Brasil aparecen como los principales abastecedores para cubrir el faltante. Nuestro país incrementaría más del 4 % su participación actual.
  • Por otra parte en el ciclo 2007/08 Rusia y Ucrania recortarían su producción de girasol. En reemplazo implantarían colza para elaborar biodiesel. Argentina por ser históricamente un importante productor, resulta el país mejor posicionado para captar esa porción del mercado. La participación subiría del 11,5 al 13,5 %.

EXPORTACION

  • El sector oleaginoso argentino es una rama de la actividad económica estructuralmente orientada al mercado externo: concentra el 53 % de las exportaciones de origen agroalimentario. Los grandes volúmenes de producción, sumados a un bajo consumo interno, generan importantes saldos exportables, al punto que nuestro país es actualmente el principal exportador mundial de aceite de soja y segundo de aceite de girasol.
  • En 2006, las divisas generadas por ventas de semillas, aceites y pellets representaron un total de 10.493 millones de US$, cifra que superó a otras tradicionales producciones del agro, y a industrias con perfil exportador tales como cereales, carnes o vinos.
  • Si la comparación se extiende a otros sectores de la economía como las exportaciones del sector petrolero - petroquímico, automotriz o siderúrgico, también queda en evidencia el liderazgo del complejo oleaginoso.
  • Las exportaciones de aceite de soja, al igual que la producción, mostraron en los últimos diez años un crecimiento sostenido. De 1,96 millones de toneladas comercializados en 1997 crecieron a 5,7 millones en 2006. Casi la totalidad de las exportaciones corresponden al aceite crudo a granel.
  • Los envíos argentinos llegan a más de 100 países, pero en los últimos años se verifica una tendencia a la concentración. India y China, con el 24% y el 23% de los embarques respectivamente, fueron los principales destinos en 2006.
  • Las exportaciones de aceite de girasol, que siguieron la misma tendencia que el nivel de molienda, llegan a más de 60 mercados. Países Bajos, Turquía, Sudáfrica y Francia son los principales destinos de los embarques.
  • Un porcentaje del aceite de girasol se exporta refinado y envasado. En volumen sólo representa un 9 % del total, pero el precio unitario es mayor al del aceite crudo.
  • Otra característica de nuestras exportaciones es la continuidad en la presencia en los mercados de destino. En los países más importantes, Argentina realizó operaciones continuamente durante los últimos diez años.
  • El río Paraná es la principal vía de salida de las exportaciones de oleaginosas del país. Su dragado y mantenimiento realizado a partir de 1995 por la concesionaria Hidrovía S.A., es una de las grandes obras que favoreció al comercio exterior argentino. El calado se llevó de 25 a 32 pies y en una etapa reciente, a 34 pies. En una instancia posterior el objetivo es alcanzar 36 pies.
  • A mayor profundidad, los buques podrían llenar enteramente sus bodegas en puertos argentinos, evitando así una escala de completamiento en Brasil y los costos adicionales y días de navegación extra que esto genera.

CONSUMO, INVERSION Y COMPETITIVIDAD

  • Hasta la década de 1990 el aceite de girasol era el más consumido en Argentina, hecho que se revirtió a partir de 2002. El aceite de soja pasó a ocupar las preferencias del mercado nacional, situación muy llamativa, ya que en 1996 el consumo de girasol era 9 veces superior al de soja.
  • Hasta junio de 2007 inclusive, las exportaciones de aceite de girasol alcanzaron 510.000 toneladas y un valor de US$ 335 millones. Las de aceite de soja, por su parte, representaron 2.680.000 toneladas y US$ 1600 millones.
  • Los aceites modificados, como el aceite de girasol de alto oleico, aparecen como alternativas de diferenciación y agregado de valor.
  • En los diez últimos años, el sector oleaginosas desarrolló su actividad en un escenario complejo, caracterizado por fuertes oscilaciones en los precios, aplicación de políticas proteccionistas en países competidores y barreras al ingreso en mercados de exportación.
  • Sin embargo, las inversiones fueron constantes, lo que permitió a la industria incrementar los volúmenes procesados, mantener el liderazgo mundial en las exportaciones y consolidarse entre las más desarrolladas en su tipo a nivel mundial.

Resulta evidente que el “complejo oleaginoso“ reúne sobrados indicadores para ser considerado uno de los sectores más competitivos de la economía nacional.

FUENTES CONSULTADAS

Oil World - INDEC - CIARA - J.J. Hinrichsen - Dir. Nac. de Mercados Agroalimentarios, SAGPyA - ASAGA - ASAGIR

 

...Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentos

...Subsecretaría de Política Agropecuaria y Alimentos
...Dirección Nacional de Alimentos

   Ministerio de Economía y Producción - Buenos Aires, Republica Argentina